Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre...

Miguel Hernández

 

 


 

 

La mayor parte del patrimonio de la ciudad se encuentra en el llamado Casco Histórico de la ciudad. El Casco histórico de la ciudad fue declarado Conjunto Histórico Artístico en el año 1969, siendo uno de los primeros en ser declarado en España.

Conserva multitud de monumentos, cinco de ellos declarados Monumentos Nacionales, y otros declarados como Bien de Interés Cultural (B.I.C.), así como multitud de edificios eclesiásticos y civiles. Entre los que se intercalan: Iglesias, monasterios, conventos, ermitas o palacios, palacetes y casas burguesas de diversos siglos.

 

 


 

 

  Convento e Iglesia de San Sebastián
  (RR. Agustinas)

 

Edificio renacentista con modificaciones barrocas. Es la sede de las Agustinas regulares. El actual edificio se realizó en el siglo XVI. Posee un bello y pequeño claustro barroco que da a un gran patio. En su zona oeste se abre el templo de San Sebastián, obra barroca donde destacan restos de un anterior edificio gótico.

De la primitiva iglesia deben proceder los restos arqueológicos puestos en valor, existentes en las capillas más próximas a la puerta de la iglesia y consistentes en una columna dórica en la que apoya la nervadura de una bóveda, el pavimento primitivo de ladrillos macizos y el arranque de otra nervadura en la capilla opuesta.

La ermita que según el obispo Juan Elías Gómez de Terán "no merece el nombre de iglesia", en 1737 amenazaba ruina, siendo necesaria su demolición, comenzándose la construcción de una nueva iglesia que fue concluida en 1743, quedando con la planta que hoy existe.

La iglesia es de una sola nave, con tres capillas laterales sobre las que se abren tribunas. Su cubierta es de medio cañón con crucero y Cúpula sobre tambor. Dispone de coro alto y sacristía. En la capilla del crucero del lado de la epístola se encuentra el coro bajo, que con anterioridad estaba en la capilla frontera. En la primera de éstas, se daba culto a los pasos de la Hermandad del Prendimiento, hasta el año 1970, en que, por motivo de las obras que se realizaron en esa época pasaron al almacén de la V.O.T. del Convento de Santa Ana. Dicha hermandad tiene en la iglesia de San Sebastián su sede canónica desde su fundación.

En la capilla tercera del lado de la epístola, contada desde la puerta, en dicho mismo lado se encuentra el sepulcro de sor Juana Guillén, fallecida en olor de santidad en 1607.

La portada de la iglesia es barroca y en el dintel parece un relieve del martirio de santo titular.

Desde su construcción, hasta la actualidad, tanto el convento como la iglesia han sufrido diversas intervenciones. Así, en 1888, el primero de ellos fue reparado bajo la dirección del arquitecto D. Ramón Más. En 1901, la iglesia sufrió algunas restauraciones. En 1967, se dotó al altar mayor de unos frescos originales del sacerdote José Soler Cardona, en los que en su parte superior aparece la muerte de Cristo y el martirio de San Sebastián, y en la parte inferior y flanqueando a la imagen de Nuestra Señora de la Consolación, a su derecha la alegoría de la iglesia (San Agustín) en el mundo actual del progreso y la técnica, y a su izquierda Santa Mónica guiando a las santas, beatas y venerables de la orden. Estos frescos han quedado ocultos por el retablo principal que se ha instalado.

Entre 1969 Y 1978, se transforma totalmente el convento, siendo demolido en su mayor parte y reedificado según criterios modernos bajo la dirección del arquitecto Antonio Orts Orts y con la supervisión del padre agustino, Eladio de Castro. Durante la restauración de la iglesia se descubrieron parte de los restos arqueológicos citados, excepto el pavimento y la basa de la columna. La última intervención ha consistido en la restauración integral de la iglesia, cuyas obras comenzaron el 14 de abril de 2008 y finalizaron el 30 de octubre de ese mismo año.

Entre las obras de arte que se atesoran en la iglesia de San Sebastián, hasta la fecha, podemos destacar los cuadros en las pechinas del crucero, el cuadro de Santa Rita en el coro bajo y la sillería del mismo. En su interior conserva obras de Antonio de Villanueva del siglo XVIII.

 

 

 

El RETABLO DE NUESTRA SEÑORA DE LA CONSOLACIÓN.

Después de varios años y de muchas gestiones, por parte de la Comunidad, por fin lograron que se les donara el retablo que existía en el convento de Santa Susana de Durango, a excepción de la imagen titular que quedó en dicha población.

Este retablo fue fabricado para sustituir el existente, obra de Francisco Martínez de Arce (1665) y remodelado por Esteban de Vizcarra y Lustarrio (1759), debido a que estaba carcomido. Para efectuar esta sustitución por el actual, en 1896 se encarga a Vicente Larrea Aldama la confección del plano y del presupuesto. En la Cuaresma de 1901 se colocaron los retablos colaterales cuyo costo fue de 7.500 pesetas y en las mismas fechas del año siguiente se emplazó el retablo mayor, siendo su valor 25.966 pesetas.

Durante la Guerra Civil, en el bombardeo sufrido por la villa de Durango, el 31 de marzo de 1937 a cargo de la Legión Cóndor, el convento y la iglesia de Santa Susana quedaron parcialmente destruidos, salvándose milagrosamente el retablo principal y los colaterales que nos ocupan.

Tras la restauración de la iglesia han permanecido en su ubicación hasta que, al ser suprimido el convento de las agustinas de Durango, el obispo de Bilbao Ricardo Blázquez Pérez daba conformidad el 2 de diciembre de 2009, "para que los retablos sean llevados del citado antiguo monasterio a otro lugar de culto, incluso fuera de la Diócesis, donde puedan cumplir la función para la que fueron creados".

A partir de aquí, la Orden Agustina accede a que los citados retablos fueran trasladados a la iglesia de San Sebastián de Orihuela. Con fecha de 14 de diciembre de 2009 se procedió al desmontaje, y a los cuatro días se efectuó el traslado desde Durango a Orihuela a cargo de DOALCO, empresa que estaba acometiendo las obras de reforma de la iglesia. El 21 de diciembre de dicho año, comenzaron las operaciones de montaje y restauración para su adaptación en la iglesia de San Sebastián, por parte de dicha empresa, ejecutándose los trabajos por los artesanos Francisco Hurtado Barberá, carpintero, y José Vicente Caves Navarro, pintor. El día 22 de abril de 2010 concluyeron los trabajos de restauración del citado retablo.

El edificio está declarado Bien de Relevancia Local por la ley de Patrimonio Cultural Valenciano.

 

 

(Situada en la plaza de San Sebastián)

 

 


 

 

  Iglesia de San Agustín

Iglesia del siglo XVIII - XIX de estilo neoclásico de ornamentación barroca, planta en cruz latina, con crucero que no sobresale al exterior. Nave central de mayor altura con bóveda de medio cañón aligerada con lunetos y naves laterales obtenidas intercomunicando las distintas crujías a través de los contrafuertes. Fachada inacabada y torres desmochadas a causa del terremoto de 1829. Destaca su presbiterio con retablo de mármoles.

Monumental edificio que se convirtió (y todavía es) en la iglesia más grande de la Diócesis de Orihuela, con capacidad para más de mil personas sentadas.

Posee un órgano barroco del siglo XVII, su caja es barroca policromada realizada en este siglo. Constituye uno de los poquísimo ejemplos de órgano en la provincia de Alicante anterior al siglo XVIII.

 

 

(Situada en la calle San Agustín)

 

 

 

 

 

 


 

 

  Iglesia de San Vicente Ferrer

 

Antigua iglesia de San Gregorio.

 

   

 

 

(Situada en la calle San Gregorio)

 

 

 

 


 

 

 

  Convento e Iglesia de la Trinidad
  (RR. Dominicas)

 

Edificio renacentista del siglo XVI destruido parcialmente por un terremoto en el año 1829, destaca la fachada del edificio, obra renacentista realizada en ese siglo dedicada a la Santísima Trinidad.

Fue la sede del Convento de los Trinitarios desde su fundación en el año 1557 hasta la desamortización en el 1835. Tras ella fue adquirido por el Obispado de Orihuela que lo adscribió a la Catedral de Orihuela.

Con el incendio del Monasterio de Santa Lucía durante la Guerra Civil, las monjas dominicas se quedaron sin edifico en Orihuela. El Obispado de la ciudad orientó a las dominicas a adquirir el inmueble de los Trinitarios que en aquel entonces era propiedad de los Operarios Diocesanos que se establecieron en este edificio desde 1889 hasta 1936 dirigiendo en el, el Colegio de San José de Seminaristas, donde constituyeron su nueva comunidad hasta la actualidad.

El edificio Conserva algunos de los bienes provenientes del Monasterio de Santa Lucía como un retablo de Santa Lucía del siglo XVI (obra de Pedro de Alego y Jerónimo de Córdoba año 1564), parte del ajuar de los Dominicos de Orihuela o una imagen de la Virgen Dolorosa de Sánchez Lozano.

Posee una pequeña iglesia y un bello claustro barroco decorado con casetones en el intradós de las arcadas.

El edificio está declarado Bien de Relevancia Local por la ley de Patrimonio Cultural Valenciano.

 

   

 

(Situada en la plaza de la Trinidad)

 

 

 


 

 

  Convento e Iglesia de San Juan de la Penitencia

(RR. Clarisas)

 

Es una fundación que data de 1490. El actual edificio es de la segunda mitad del siglo XVIII, y vino a sustituir el realizado por Agustín Bernaldino a finales del siglo XVI.

Es la sede de la comunidad de las Religiosas Clarisas en Orihuela. Edificio barroco del siglo XV ampliamente reformado posteriormente. Se trata de un edificio singular ya que es uno de los pocos de este tipo que tiene en su fachada unos muros de tapial tan altos en toda la Comunidad Valenciana.

 

 

 

La iglesia es del siglo XVIII de estilo barroco y fue diseñada por Antonio Villanueva en este estilo. Se trata de un bellísimo edificio con bóveda de cañón coronado el crucero por una cúpula de media naranja decorada con lienzos en sus pechinas, obras de Antonio Villanueva. El retablo mayor fue diseñado en estilo neoclásico en mármoles. Está presidido por la imagen de San Juan Bautista de José Esteve y Bonet.

Trabajó para este templo Fray Antonio de Villanueva, escultor, arquitecto y pintor, nacido en Lorca, y formado artísticamente en Orihuela. A él se deben las pinturas del presbiterio, realizadas en 1780, los esgrafiados decorativos y, probablemente, la traza misma del convento y de la iglesia actuales. El retablo de la Capilla Mayor, desafortunadamente perdido, también salió de su inspiración, hacia 1759.

 

       

 

Los frescos de la iglesia fueron en su mayoría pintados por Antonio Villanueva, así como diversos lienzos que decoran los muros del presbiterio. Destaca la Gloria de la Orden Franciscana, pintura mural al fresco de grandes dimensiones, con forma de media luna que decora la capilla mayor. Asimismo destaca el lienzo de San Luis Rey de Villanueva.

Son destacadas muestras artísticas en el muro de la izquierda el "éxtasis de San Antonio de Padua", pintura atribuida al pintor, tratadista y biógrafo Antonio Palomino, que debió ser realizada en los años iniciales del siglo XVIII y la valiosa talla de "San Francisco de Asís" del murciano Francisco Salzillo (segunda mitad del siglo XVIII).

De entre las obras cabe destacar Cristo Yacente, los estigmas de San Francisco, obras de Francisco Salzillo y el Cristo de Zalamea, obra de Nicolás de Bussy. En el interior del Monasterio se guardan interesantes obras de Francisco Salzillo como la Dolorosa, Esteve Bonet como el Nacimiento, Antonio Villanueva, y de Antonio Palomino entre otros. Destaca el conjunto de rejería del templo y el campanario, así como el conjunto de orfebrería con obras desde el siglo XVII al siglo XIX. Posee un interesante archivo desde el siglo XV hasta la actualidad.

Posee un órgano sin documentar.

El edificio está declarado Bien de Relevancia Local por la ley de Patrimonio Cultural Valenciano.

 

 

CRISTO YACENTE
Hacia 1774
Largo 95 cms. Madera policromada.

 

 

Incluida por primera vez en los catálogos de Salzillo por Gómez Piñol y Belda Navarro, en 1973, se trata de una imagen de pequeñas dimensiones que relacionan formalmente con el Cristo de la Agonía de la V. O. T., por lo que habría que situarla cronológicamente en la misma época.

 

 

 

Santísimo Cristo de Zalamea (anónimo).

 

(Situada en la calle Antonio Pinies)

 

 


 

 

  Monasterio e Iglesia de la Visitación
  (RR. Salesas)

 

Monasterio de carácter contemplativo en su gran parte del siglo XVIII, reformado a principios del siglo XIX. Fue la sede de la Compañía de Jesús hasta que fueron expulsados de España a mediados del siglo XVIII. En el edificio que quedó fundaron en 1826 los infantes Carlos María Isidro de Borbón y Teresa de Braganza un monasterio para las religiosas de San Francisco de Sales, siendo patrono del mismo, el rey Fernando VII. En un primer momento y durante unos años se impartieron en él clases para la docencia primaria.

El edificio, tiene un carácter unitario y está marcado por fuertes efectos horizontales. Hay que resaltar en él la gran cantidad de mármoles usados en la ornamentación.

 

 

 

La Iglesia es de estilo neoclásico y tiene una sola nave con cúpula en el crucero, fachada rematada en un frontón triangular, portada con escasa ornamentación flanqueada por pilastras pareadas de orden palladiano entre las que se intercalan varias hornacinas con esculturas en mármol de Santiago Baglietto de santos de la orden de san Francisco de Sales. En la fachada destaca la utilización de mármoles rojos, blancos y negros, más propio del estilo barroco que del neoclasicismo, que producen un juego de colores en la fachada. Toda ella se encuentra coronada por un gran frontón triangular que contiene en su tímpano el escudo de los Reales Fundadores del Monasterio Carlos María Isidro de Borbón y su Esposa.

El templo se encuentra es de bóveda de medio cañón. Posee crucero coronado por cúpula de media naranja. El presbiterio posee retablo realizado en mármoles a modo de arco del triunfo, decorado con imágenes de Santiago Baglieto (San Miguel y San Gabriel) y de José Sánchez Lozano.

El edificio se asienta en una parcela de unos 5.800 metros cuadrados de superficie, de los cuales el conjunto edificado ocupa unos 2.300 metros cuadrados, ocupando el resto un jardín con un gran aljibe para su riego y el claustro cuadrado. El conjunto se articula en torno a éste, con tres naves de tres plantas cada una y la iglesia en su lado norte.

En la iglesia se guarda una interesante colección de cuadros de temática religiosa de Vicente López y Sebastiano de Conca. También hay que destacar las imágenes de los Arcángeles San Miguel y San Rafael que flanquean el Altar Mayor, realizadas por Santiago Baglieto.

Posee un órgano del siglo XIX realizado por el maestro organero Rogel, de Orihuela. Fue realizado para la iglesia de la Merced, pero en 1985 pasó a la Iglesia de la Visitación (RR. Salesas). Su caja es de estilo neogótico.

El edificio ha sido declarado Bien de Interés Cultura (BIC), con categoría de Monumento, en el año 2010.

 

 

HORARIO: Visitas concertadas

 

(Situada en la plaza de las Salesas)

 

 


 

 

  Convento e Iglesia del Carmen
  (HH. Carmelitas)

 

Situada en la plaza de su mismo nombre, se trata de una iglesia barroca que consta de una sola nave y fue renovado totalmente en el siglo XIX. Tiene también dos portadas laterales. El interior de la iglesia está cubierto con una bóveda de medio cañón, y cúpula en el crucero.

Ha sufrido profundas modificaciones desde que fue erigido en el siglo XVII (1658 a 1686). Lo más destacable al exterior es su portada de la izquierda, realizada entre 1721 a 1727. Es de gran recargamiento ornamental, donde los motivos vegetales adquieren gran profusión, carnosidad y relieve. Dinámicos angelotes enmarcan el escudo carmelita. El entablamento se arquea y rompe, contribuyendo a subrayar esa nota de movilidad y riqueza que caracteriza la portada. Su desconocido autor se mueve dentro de las constantes estilísticas del Rococó francés, que Laureano Villanueva ha comenzado ya a utilizar casi por las mismas fechas en la región.

Conserva una imagen de la Virgen del Carmen obra de Francisco Salzillo, cuyo camarín construido en el siglo XVIII, concretamente en el año 1740, fue restaurado en el año 2007.

El edificio está declarado Bien de Relevancia Local.

 

 

 

 

 

(Situada en la plaza del Carmen)

 

 


 

 

  Seminario Diocesano de San Miguel

 

El mejor balcón de Europa, según la reina Isabel II; la fábrica de curas, según la lengua popular; convertido en cárcel durante la guerra civil tanto por el bando republicano como por el llamado nacionalista: hacia aquí fue dirigido Miguel Hernández en su segunda y definitiva detención (septiembre de 1939); previamente, el padre del escritor Joan Fuster, imaginero de la época, había estado prisionero durante el régimen republicano.

Su construcción se inició a mediados del siglo XVIII, realizándose sucesivas ampliaciones hasta mediados del siglo XIX.

 

 

   

 

 

Lo más destacado del conjunto es la fachada sur, portada de acceso, que consta de tres cuerpos, está decorada con motivos heráldicos y escenas de la Purísima, San Miguel y el Sagrado Corazón de Jesús.

Contiene una excepcional biblioteca y será sede del archivo de la Diócesis de Orihuela. Es utilizada por la diócesis oriolana para formar a sus sacerdotes excepto el último curso, que se realiza en Alicante. Este edifico se ha convertido en uno de los símbolos más destacables de la ciudad.

Desde el lugar se divisa una amplia panorámica de la huerta oriolana.

El edificio está declarado Bien de relevancia Local.

 

 

 
     
 

 

 

(Situado en la Sierra de San Miguel)

 

 

 


 

 

  Santuario de Monserrate

Iglesia de Nuestra Señora de "Mont-serrat", de fría fachada neoclásica, con mármoles de color, en cuyo interior contemplamos una minúscula gruta que dio pie a esta enorme construcción dieciochesca.

Templo de estilo barroco realizado en el siglo XVII en sus orígenes con restos medievales de estilo gótico, al que se le contrapuso la actual nave central durante el siglo XVIII, ya de estilo neoclásico. En él se conserva la imagen de la patrona de la ciudad obra de José María Sánchez Lozano.

La ampliación del siglo XVIII fue realizada por el Obispo de Orihuela, D. Juan Elías Gómez de Terán en el nuevo estilo que triunfaba en las capitales europeas, siendo pues realizado según los postulados neoclásicos por moda y no a raíz de la imposición de Carlos III que vendría más de 40 años después. El diseño de la actual nave central se debe al italiano Bernardino Rippa de estilo neoclásico. El templo es abovedado en bóveda de medio cañón. Todo el templo se encuentra recorrido por un entablamento decorado con motivos vegetales dorado y policromado. La planta es de cruz latina con un brazo que sobresale con respecto al otro, posee ocho capillas laterales, crucero y capilla mayor. Posee tres cúpulas, una en el crucero, casetonada, otra en la Capilla del Hallazgo con profusa decoración barroca a base de estucos y dorados y una tercera en el camarín de la Virgen decorada con tallados acasetonados.

 

 

 

En la gruta se encontró una imagen de la Virgen en 1306. Según reza la tradición, durante tres noches se oyó nítidamente el toque de una campana subterránea al pie del monte; y es que los cristianos godos, temerosos del moro Hixén I (a pesar del pacto protector del rey Teodomiro), habían ocultado en el 792 la imagen debajo de la campana de la ermita de San Julián. Agujereada la peña, quinientos años después, encontraron a la Virgen sentada, sosteniendo al Niño Jesús en su brazo izquierdo. La talla era de olivo, de 42 centímetros de altura. Con todo, la escultura original desapareció en la guerra civil. Es la capilla del Cristo (o del Hallazgo, o de la Comunión), decorada por Bartolomé Albert o un discípulo de idéntica impronta. El santuario fue reedificado en 1509 sobre la antigua ermita de San Julián y consagrado a la virgen de Monserrate, patrona de la ciudad desde 1633; finalmente, fue reconstruida con evidente magnificencia en su interior en 1748.

Con respecto a su patrimonio mueble, en su interior conserva un importante conjunto de pinturas de Bartolomé Albert en la capilla del hallazgo para la que realizó tres lienzos para los lunetos, 4 para las pechinas de la cúpula, uno para una capilla lateral y policromó el retablo mayor de esa capilla.

Cada capilla del templo posee su retablo, pero de entre todas destacan el gran retablo de la Capilla Mayor, genial obra del escultor valenciano José Puchol que alterna talla y escultura con profusa y abundante decoración en su zona central de estilo barroco, y el retablo de la Capilla del Hallazgo, obra de Antonio Caro el Viejo, policromado por Bartolomé Albert y dorado por Heredia.

Además, contiene en su interior diversos lienzos de Antonio Villanueva en el templo y en las pechinas de la cúpula del crucero. A su vez posee obras de Galarza Moreno, Antonio Ruidavest, Orrico, Bonacho David, además de los citados Bartolomé Albert y José Puchol, etc.

Posee un órgano de estilo romántico realizado por el famoso organero Juan Amezua y su hijo Aquilino Amezua en 1872, de Azpeitia (Vizcaya). La caja es de estilo neogótico al natural. Fue decorada con pináculos.

 

 

 

El templo tiene una importante colección de textiles de los siglos XVIII, XIX y XX, compuesta por interesantes bordados en diversos soportes como son el tisú, el satén, la seda o el terciopelo. También tiene un importante conjunto de obras de joyería y orfebrería desde el siglo XVII hasta la actualidad.

La fachada posee dos torres que jalonan la portada, obra del siglo XVIII de estilo neoclásico realizada en mármoles de diversos colores. En la misma destaca el escudo del Santuario dispuesto a modo de medallón tallado piedra caliza y mármol, de dos metros de diámetro.

Son pues, tres las patronas de la ciudad, Nuestra Señora de Monserrate y las Santas Justa y Rufina, por un patrono, Nuestro Padre Jesús.

 

 

Declarado Bien de Interés Cultural del patrimonio histórico español.

 

HORARIO: Lunes a viernes de 10,30 a 13,30 h. y de 16 a 18,30 h.  Domingos y festivos de 10 a 14 h. Gratuito.

 

(Situada en la plaza de Monserrate.)

 

 


 

 

  Convento de Santa Ana (San Francisco)

La construcción de este convento de franciscanos data de 1594. Es un edificio, amplio y desornamentado de tres plantas. En él destacan el porche de acceso decorado con arcada, el refectorio y un pequeño claustro, así como la escalera principal.

La Iglesia anexa es obra barroca de una sola nave con escasez de ornamentación. La única ornamentación se encuentra en la Capilla mayor, compuesta por un fresco dedicado a la Inmaculada.

La inexistencia de decoración en la nave central del templo contrasta con la decoración de la Capilla de Ntro. Padre Jesús que se abre en uno de los lados del crucero. La cúpula de la capilla se encuentra decorada por motivos vegetales y rollas en plata corlada. En ella se conserva entre otras imágenes el Cristo de la Agonía de Salzillo y la imagen de Ntro. Padre Jesús, de José Sánchez Lozano de 1939, así como las imágenes de San Juan y la Dolorosa de este mismo autor. El camarín de Ntro. Padre Jesús está decorado por pinturas murales al fresco del siglo XVIII, de Antonio Villanueva.

Desde 1599 vienen residiendo en este solar los franciscanos de la Venerable Orden Tercera, luego de que abandonaran su anterior emplazamiento ante la inseguridad que les ofrecía la proximidad del río, que ocupaban desde los años finales del siglo XV. Las obras de la capilla quedan concluidas en 1605 bajo el patronato de Ntro. Padre Jesús. Entre 1735 y 1739 se llevan a cabo importantes ampliaciones en la iglesia, aprobándose los planos del P. Fray Joaquín Hernández. El convento se utilizaría como Hospital de Apestados desde 1648 hasta 1678. Las Leyes de Desamortización de 1835, exclaustraron a la comunidad y enajenaron su patrimonio, volviendo de nuevo los religiosos en los primeros años de la Restauración.

Su riqueza artística ha sufrido importantes destrucciones. La primera imagen titular de Ntro. Padre Jesús fue de Máximo Buchi (1612), sustituida unos setenta años más tarde por otra de Nicolás Bussi, conocida popularmente como "El Ahogado" desde que en 1713 fuera arrastrada por las aguas del río en una de sus frecuentes avenidas. La actual es de José Sánchez Lozano (1940) tras la destrucción de la de Bussi. Así mismo se perdieron pasos procesionales de Salzillo, Baglieto, Puchol, etc. Hoy todavía puede admirarse el "Cristo de la Agonía", tallado por Francisco Salzillo en 1773 (Capilla de Ntro. Padre Jesús). En la iglesia fuera un retablo de San José (siglo XVII) y "La adoración de los Magos", óleo de escuela barroca andaluza (también siglo XVII).

El edificio está declarado Bien de Relevancia Local.

 


CRISTO DE LA AGONíA 1773-1774
Capilla de la V. O. T. de San Francisco
Altura 130 cms.
Madera policromada

 

Considerada como una de las máximas realizaciones de Salzillo en el tema de la Crucifixión, fue encargada al escultor por la Venerable Orden Tercera en 1773 y entregada por éste al año siguiente. Según Montesinos "el santísimo Cristo de la Espiración, y la Magdalena arrodillada sobre el monte al pie de la Cruz; (hechura del célebre Salzillo, escultor de la ciudad de Murcia) está santa imagen se estrenó en el año 1774".

La imagen del Cristo se conservó durante la Guerra Civil en el Museo de Orihuela, dependiente de la Junta de Protección del Tesoro Artístico Nacional; lamentablemente se destruyó la Magdalena que había a sus pies.

 

 

(Situado en la plaza de San Francisco)

 

 


 

 

  Capilla del Loreto

Capilla cuya construcción se remonta al siglo XVI, creada por don Luis Gómez, obispo de Sarno. Se construye en estilo renacentista. Pero una riada se llevó parte de la capilla, debiendo reformarse a principios del siglo XVIII. Con las reformas introducidas en este siglo llega a hoy día.

Dicha capilla es una capilla exterior de la S. I. Catedral, situada justo enfrente de la puerta de Loreto y adosada al Palacio Episcopal. Su pórtico de acceso es del siglo XVI con escasa decoración, con la excepción del escudo de la Cofradía de la Sangre que allí tiene sede canónica. Dicha portada da acceso a un atrio, en el que se encuentra el vaso de los ajusticiados y pobres de la ciudad, que fallecían sin familiares que los antedieran. A través de dicho atrio se accede a la capilla.

 

 

 

La capilla es de planta rectangular, con capillas laterales, que dividen la nave en dos tramos más el presbiterio. En su parte trasera posee una pequeña sacristía.

Esta capilla es la sede de la Hermandad del Caballero Cubierto de Orihuela.

 

 


 

 

  Ermita de Ntra. Sra. de Monserrate.

 

 

 

Interesante ermita, obra de mampostería revocada en almagra. Sobre un arco de acceso transversal, desde la calle Miguel Hernández y longitudinal, desde la Calle de la Cruz, se sitúa la ermita propiamente dicha.

Situada en la antigua Calle de Arriba, actual calle Miguel Hernández. Se trata de una edificación del siglo XVI a modo de puerta o postigo que conserva la ermita en el interior del edificio, en su primera y única planta. La imagen que preside es una copia de la patrona de Orihuela del siglo XVIII.

Fachada principal simétrica con tres arcos en planta baja y tres balcones en la planta alta, está rematada por una cruz central y dos pequeñas espadañas laterales, bajo la cornisa decoración de arcos de tipo lombardo.

El origen de la ermita se debe a que en ese lugar predicó San Vicente Ferrer a su llegada a la ciudad en octubre de 1410.

El edificio está declarado Bien de relevancia Local.

 

 

(Situada en la Calle Miguel Hernández, en la intersección con la Calle la Cruz.)

 

 


 

 

  Convento de las Hermanas de los Desamparados (Asilo)

Edificio del siglo XIX reformado en la posguerra española. Es la sede de la orden de las Hermanitas de los Desamparados, las cuales tienen en él un asilo para ancianos. En su interior conserva obras del siglo XIX, y del siglo XX de autores como José Sánchez Lozano o del Barcelonés José María Ponsoda Bravo.

En el año 2009 el asilo ha sido cerrado y las Hermanas de los Desamparados lo han abandonado.

El edificio está declarado Bien de Relevancia Local por la ley de Patrimonio Cultural Valenciano.

 

 

 

(Situada en la Calle Duque de Tamames.)

 

 


 

 

  Ermita del Santo Sepulcro

Declarada Bien de Relevancia Local.

Edificio para exposiciones, conciertos, presentaciones y otros actos.

La Ermita del Santo sepulcro, en su origen este edificio dependía de la Venerable Orden Tercera (V.O.T.) y se construyó en 1666 a expensas de un cofrade francés, Juan Brocal y figuró entre las propiedades de la V.O.T. en el último tercio del siglo XVII.

En 1728 se estaba reedificando la iglesia, concluyendo su ornamentación interior en la década de 1760 con la construcción de los retablos del crucero, dedicados a "La Verónica" y a Santa Margarita de Crotona, y del del Altar Mayor, con un camarín con la imagen del Cristo Yacente. En 1762 se colocó el escudo de la V.O.T. sobre su portada principal, ante las pretensiones de la Parroquia de Santiago de administrarla.

La iglesia fue vendida por la V.O.T. a la Comparsa Caballeros del Rey Fernando de las Fiestas de Moros y Cristianos , comparsa a la que la adquirió el Ayuntamiento de Orihuela para su restauración. En 2008 el Ayuntamiento procedió a la realización de una detallada planimetría, gracias al Convenio de Prácticas de Empresa suscrito con el I.E.S. El Palmeral. En octubre de 2010 fue inaugurada después de una importante rehabilitación.

La ubicación del Santo Sepulcro en un alto, posibilitó su singular uso litúrgico como "Calvario", con un "Vía Crucis" que partía de las inmediaciones del Convento de Santa Ana y constaba de 14 altares que, según nos relata Ernesto Gisbert Ballesteros, fueron demolidos y reconstruidos en 1762, y posteriormente rehechos y restaurados a lo largo de los siglos XIX y XX.

La Iglesia es una obra barroca ya tardía y estandarizada, semejante a otras de nuestro término municipal. Obra de gruesos muros de mampostería, de planta en cruz latina con capillas entre los contrafuertes y crucero que sobresale ligeramente de las capillas. Cubierta con bóveda de medio cañón en la nave y cúpula en el crucero, recubiertas al exterior con tejas árabes. Destacan en la cabecera un camarín de planta hexagonal y una sacristía de planta pentagonal. Las dependencias situadas tras las capillas son claramente posteriores. La fachada es de líneas sencillas, destacando en ella la escalinata de acceso, la portada principal con el escudo de la V.O.T. y una pequeña espadaña.

 

(Situada en la Calle Armengola.)

 

 


 

 

  Ermita de San Antón

Pequeña Iglesia situada en el barrio del mismo nombre, obra barroca tardía y estandarizada, realizada en el siglo XVIII, tiene un tratamiento popular en fachada con el típico revoco ocre con recercados en blanco.

El edificio está declarado Bien de relevancia Local.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

   _____________________

url:  www.enorihuela.com